Hay viajes diplomáticos. Y hay demostraciones de poder disfrazadas de diplomacia. Lo que despegó este martes desde Washington no es lo primero. Donald Trump vuela a Beijing acompañado de dieciséis de los ejecutivos más poderosos del planeta. Tim Cook. Elon Musk. Larry Fink. Stephen Schwarzman. Kelly Ortberg. Cristiano Amon. David Solomon. Jane Fraser. El Secretario del Tesoro Scott Bessent. El Representante Comercial Jamieson Greer. No es una delegación. Es una arquitectura. Es el mapa completo del poder real estadounidense —tecnológico, financiero, industrial, energético— moviéndose en formación sobre territorio chino. Que nadie se equivoque leyendo esto como una señal de rendición. Es exactamente lo contrario. La lógica de la comitiva Cada nombre en esa lista representa un sector que China necesita, teme o lleva años intentando replicar sin lograrlo del todo. Apple tiene las cadenas de ensamblaje, sí —pero también tiene el ecosistema, el software, la lealtad del consumidor global. Bo...