En un movimiento estratégico que está redefiniendo su postura en la seguridad europea, Alemania está en proceso de construir un ejército "grande y temible". Esta transformación es una respuesta directa a la política de "Zeitenwende" (cambio de era), iniciada tras la invasión rusa de Ucrania. La nación germana se ha embarcado en un esfuerzo significativo para aumentar su gasto en defensa, con el objetivo declarado de establecer el ejército convencional más robusto de Europa. Históricamente, Alemania se ha beneficiado del "dividendo de paz" posterior a 1990, apoyándose en la protección de Estados Unidos mientras sus propias capacidades militares disminuían. Sin embargo, la actual dirección señala un cambio fundamental. Los aliados de Alemania han expresado un apoyo considerable a este compromiso incrementado, reconociendo la importancia de una mayor contribución alemana a la seguridad europea. Las acciones de Berlín marcan una evolución importante, posiciona...