Lo que la condena de Ábalos dice de España y de sus élites Hay un principio que la teoría del derecho penal repite con insistencia y que la política suele ignorar con comodidad: la gravedad de un delito no se mide solo por su cuantía económica, sino por el momento en que se comete y por la posición desde la cual se ejecuta. Un funcionario que roba en tiempos de bonanza es un corrupto. Un funcionario que roba mientras su país entierra a sus muertos es otra cosa. El Tribunal Supremo español acaba de pronunciar sentencia sobre esa otra cosa. José Luis Ábalos, exministro de Transportes y hombre fuerte del PSOE, fue condenado este lunes 22 de junio de 2026 a 24 años y tres meses de cárcel por liderar una trama de corrupción que operó durante la pandemia: contratos de mascarillas adjudicados de forma irregular a empresas vinculadas al comisionista Víctor de Aldama, pagos mensuales de 10.000 euros en efectivo, contratación de personas de su entorno en empresas públicas y el alquiler de un pis...
Keir Starmer y la enfermedad que el Brexit no curó Hay algo casi clásico en la forma en que los imperios se deshacen: no de golpe, sino por acumulación. Una derrota aquí, un escándalo allá, una deserción más, y un día el líder sale a la puerta de su residencia oficial, contiene las lágrimas frente a las cámaras y pronuncia la frase de siempre: "tomé cada decisión pensando en mi país". Keir Starmer la pronunció esta mañana del 22 de junio de 2026, frente al número 10 de Downing Street, y con eso se convirtió en el sexto primer ministro británico en abandonar el poder anticipadamente en una década. El séptimo si se cuenta al conjunto. Una estadística que, en cualquier otra democracia occidental, habría desatado una conversación seria sobre la salud del sistema. En el Reino Unido parece haberse convertido en rutina. La ironía histórica es difícil de ignorar. Starmer llegó al poder en julio de 2024 con una de las mayorías parlamentarias más amplias de la historia reciente del paí...